Cuando hablamos de Retail, nos referimos a una palabra anglosajona que se usa para hacer mención al comercio minorista o, en otras palabras, a la venta de productos al por menor. 

Este término es comúnmente usado en nuestro día a día y lo utilizamos con mucha frecuencia, pero ¿realmente sabemos qué es Retail?

¿Qué es Retail?

En otras palabras, el sector retail es el encargado de diversificar todo el producto del sector mayorista en establecimientos especializados que a la vez se encargan de distribuir el producto entre los consumidores finales. Es por tanto el último eslabón dentro de la cadena de valor de un producto.

El sector mayorista, en cambio, se encarga de proveer la mercancía al sector retail. Sus consumidores son el sector retail, en cambio los consumidores del sector retail con las personas físicas. 

Sector retail

A menudo aparecen menciones como “sector retail”, como referencia genérica y se refieren a todos los actores implicados en la venta al detalle y con los que interactuamos como usuarios finales. Es el sector más ligado al consumo, pues se encarga de generar un contacto directo entre el producto y servicio.

Ejemplos del sector retail

Entre los comercios que pueden integrarse en el sector retail podemos identificar:

  • Tiendas ropa y zapaterías.
  • Supermercados
  • Pescadería
  • Frutería
  • Ferreterías
  • Farmacias
  • Librerías
  • Concesionario de coches

Interiorismo comercial en el sector Retail

Si bien es cierto, pese al gran avance tecnológico y de comercio online, la tienda física sigue siendo el escenario de la gran mayoría del sector retail. Sin embargo, las tiendas físicas deben ir evolucionando y ser revisadas continuamente para que no vayan perdiendo atractivo para el consumidor.

 En el interiorismo comercial adquiere mucha importancia a la hora de rediseñar esos espacios comerciales que van quedando obsoletos sin personalidad alguna para actualizarlos y dotarlos, no sólamente de una buena estética, sino de una funcionalidad apropiada a su manera de trabajar y presentar el producto a sus potenciales consumidores . Los locales comerciales deben aportar un valor añadido y ayudar a que la compra sea más satisfactoria desde el punto de vista emocional. EL retail es una combinación mágica de producto, imagen, función y teatralidad. 

El diseñador de interiores y el retailer deben trabajar unidos para conseguir que la tienda sea un punto de destino pionero por lo que ofrece: producto y experiencia. Ambos elementos provocarán un incremento en las visitas y probablemente una fidelización en su target objetivo. La mejora en la experiencia del consumidor es, por tanto, uno de esos factores imprescindibles con el fin de crear una historia .