Expertos en poner alma en cada espacio

En Blanca Beltz nos gusta emprender cada proyecto de diseño de interiores como si se tratara de un objeto inanimado al que hay que devolverlo a la vida.

Cada espacio espacio es único y especial y ofrece infinidad de posibilidades de creación. El interiorismo se encarga de dotar a los espacios y lugares de sensaciones y emociones.

Es por eso que tanto la distribución como la iluminación, la elección de colores y materiales son primordiales para dar un nuevo aire a cada proyecto de diseño de interiores. Gracias a una buena conceptualización, logramos que una marca se vea reflejada en cada una de sus vertientes.

El diseño de interiores como forma de vida

El diseño de interiores está presente en todas partes, desde nuestra propia casa, hasta tu en tienda de ropa favorita, en el hotel que escoges para desconectar de la rutina o en la sala de espera de tu dentista.

Nuestro objetivo es convertir tu espacio en un espacio funcional, personal y vibrante. Reflejamos el espíritu de tu marca en cada elemento decorativo para que vaya acorde a tus valores.

Trabajamos para encontrar los elementos que te diferencian

Apelamos a los 5 sentidos en cada uno de nuestros proyectos para atraer, convencer y gustar.

Existen numerosas formas de atraer a los clientes mediante la vista: desde el uso de los colores, cambio de la intensidad de la iluminación, hasta el pequeño mobiliario decorativo.

Estos elementos son aplicables a cualquier tipo de espacio y negocio, ya sea en un restaurante, una tienda o un alojamiento turístico. Cualquier elemento que aporte vitalidad y personalidad al espacio ayudará a atraer a los clientes.

Cuando se hace correctamente, puedes incluso ajustar en qué productos se centrará el cliente y cuánto tiempo permanecerán en una sección de tu tienda.

Por su lado, el sonido también influye de manera positiva, al igual que el tacto o el olfato. Algo en lo que los expertos en neuromarketing tendrían mucho que decir.

En Blanca Beltz te ayudamos para que tu espacio se sienta, se oiga y se huela tal como lo habías imaginado. ¿Hablamos?